Ser reportera nunca fue el plan, pero uno se enamora del oficio más bonito del mundo…
VERÓNICA DE LA LUZ
Seguramente, todos y todas hemos caído en dar “falsas condolencias”.
¿A qué me refiero?
A que si fallece algún familiar o amigo de una persona que conocemos, inmediatamente tomamos el teléfono para enviarle un mensaje que diga: “Lo siento mucho. Deseo que encuentres consuelo”, o alguna frase común.
Quizá hasta mandamos a elaborar un gráfico para manifestar las condolencias (y que todas las redes sepan lo buenos que somos), o hasta le llevemos un arreglo de flores, de las más caras. Es lo políticamente correcto, pero no es lo mejor… al menos eso he reflexionado.
Puede ser que esa persona conocida que acaba de tener una pérdida, haya pasado uno, dos o más años, en alguna situación vulnerable, necesitando amigos, dinero o una mano para ayudarle a cuidar a su ser querido enfermo.
Pero, ¿Dónde estuvieron todas esas personas que hoy le dan condolencias?
Puede ser que la persona a la que hoy le damos nuestras condolencias, haya querido ser escuchada en una buena charla, o haya querido alguna referencia laboral, o dinero para una consulta médica, o un refrigerio mientras cuidaba al paciente en el hospital, o que alguien le hiciera las compras del supermercado.
Y, ¿Dónde estuvieron todas esas personas que hoy le dan condolencias?
Recién platicaba con una colega; le decía que, si yo muriera, no me gustaría ver en mi funeral a esas personas que nunca aparecían en los momentos complicados de mi vida, ni para darme un consejo. ¿Para qué las querría muerta, si viva, no estuvieron?
En cambio -en sentido figurado y filosófico, por supuesto- me encantaría ver a quienes me escucharon, a quienes me conocían, a quienes se preocuparon por mí y, sobre todo, a quienes hicieron algo por mí, en la medida de sus posibilidades.
Así que, antes de hacer un gráfico para condolencias o mandar flores, puedes preguntar, cada tanto, a las personas que te importan: ¿Cómo estás?, irse a tomar un café, o hacer algo por ellas, antes de que sea muy tarde.
Decía un viejo conocido que para enterarte de lo que pasa en tu ciudad, cheques el obituario, pero ahora me pregunto: ¿Ya para qué?
Imágenes ilustrativas: Freepik
PERSPeCTIVA CIUDADANA
VIAJEMOS JUNTOS
PERSPECTIVA CIUDADANA
VIAJEMOS JUNTOS
EMPRENDIMIENTO GASTRONÓMICO
PERSPECTIVA CIUDADANA
PERSPECTIVA CIUDADANA
Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.